Dia 15/05 San Isidro (labrador, blanco)

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Antífona de Entrada

El agricultor aguarda paciente el fruto valioso de la tierra, mientras recibe la lluvia temprana y tardía.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Señor, Dios nuestro, que en la humildad y sencillez de san Isidro labrador nos dejaste un ejemplo de vida escondida en ti, con Cristo; concédenos que el trabajo de cada día humanice nuestro mundo y sea al mismo tiempo plegaria de alabanza a tu nombre.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

El labrador aguarda paciente el fruto valioso de la tierra

Lectura de la carta del apóstol Santiago
5. 7-8.11.16-17

Hermanos: Tengan paciencia "hasta la venida del Señor. El labrador aguarda paciente el fruto valioso de la tierra, mientras recibe la lluvia temprana y tardía. Tengan paciencia también ustedes manténganse firmes, porque la venida del Señor está cerca. Consideramos dichosos a los que sufren con paciencia. Han oído ponderar la paciencia de Job y conocer el fin que le otorgó el, Señor, porque el Señor es compasivo y misericordioso.
Así, pues, confiesen los pecados unos a otros, y recen unos por otros para que los curen. Mucho puede hacer la oración del justo. Elías, que era un hombre de la misma condición que nosotros, oró fervorosamente para que no lloviese; y no llovió sobre la tierra durante tres años y seis meses.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 1

Dichoso quien ama la ley de Dios.

Dichoso aquel que no se guía por mundanos criterios, que no anda en malos pasos ni se burla del bueno; que ama la ley de Dios y se goza en cumplir sus mandamientos.
Dichoso quien ama la ley de Dios.

Es como un árbol plantado junto al río, que da fruto a su tiempo y nunca se marchita. En todo tendrá éxito.
Dichoso quien ama la ley de Dios.

En cambio los malvados serán como la paja barrida por el viento. Porque el Señor protege el camino del justo y al malo sus caminos acaban por perderlo.
Dichoso quien ama la ley de Dios.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada, dice el Señor.
Aleluya.

Evangelio

Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el labrador

Ý Lectura del santo Evangelio según san Juan
15, 1-7

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto, lo arranca; y a todo el que da fruto, lo poda, para que dé más fruto. Ustedes ya están limpios por las palabras que les he hablado; permanezcan en mí y yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí si no permanece en la vid, así tampoco ustedes si no permanecerán en mi.
Yo soy la vid; vosotros, los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no pueden hacer nada. Al que no Permanece en mí, lo tiran fuera, como al sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pedirán lo que desean, y se realizará".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Acepta y santifica, Señor, estos dones de pan y vino, fruto de la tierra que cultivó san Isidro labrador, regándola con el sudor de su frente.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

La gloria de los santos

En verdad es justo darte gracias y deber nuestro glorificarte, Padre santo. Porque tu gloria resplandece en cada uno de los Santos, ya que, al coronar sus méritos, coronas tus propios dones. Con su vida, nos proporcionas ejemplo; ayuda, con su intercesión, y por la comunión con ellos, nos haces participar de sus bienes, para que, alentados por testigos tan insignes, lleguemos victoriosos al fin de la carrera y alcancemos con ellos la corona inmortal de la gloria. Por Cristo, Señor nuestro.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles, y con la multitud de San Isidro, te cantamos un himno de alabanza, diciendo sin cesar:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Oró y el cielo derramó lluvia y la tierra produjo sus frutos.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Te pedimos, Señor, que el alimento santo que hemos recibido sea en nosotros siembra prometedora de cosecha abundante de caridad; para que, a imitación de san Isidro, cuya memoria hemos celebrado, sepamos compartir nuestro pan de cada día con nuestros hermanos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]